Mubi Actores: Josh O'Connor, Sterling Thompson, Alana Haim, Jasper Thompson, Bill Camp, Hope Davis, Eli Gelb, Cole Dorman, John Magaro, Gaby Hoffman, Matthew Maher Musicalización: Rob Mazurek Fotografía: Christopher Blauvelt Productores: Neil Kopp, Vincent Savino, Anish Savjani Duración: 110 Minutos Guion: Kelly Reichardt Dirección: Kelly Reichardt
James Blaine Mooney (Josh O'Connor), un hombre de familia que vive en Framingham, MA, y que trama un atraco a un museo de arte local que sale tan mal que se ve obligado a huir.
Kelly Reichardt se adentra al subgénero de atracos fílmicos donde su estilo que es una economía de recursos al máximo se va a ajustar a esta historia donde centra su mirada en el torpe atraco y sus consecuencias; en como este hombre se ve atrapado por una pésima indeciso y tiene que dejar todo atrás.
La cineasta se aventura a realizar algunas secuencias estimulantes en su filmografía: la inicial que traza el plan de J. B. con mucha meticulosidad, el atraco que resulta hasta cómico y la protesta contra la guerra de Vietnam.
O´Connor interpreta solventemente a J. B., otro personaje en el canon de perdedores que gracias a su falsa fachada encantadora se las arreglan para sobrevivir. El argumento no detalla las motivaciones reales por las cuales James quiere robar los cuadros y que va a hacer con estos, que lo ha orillado a realizar tal acción o si ha realizado algún otro en el pasado.
Reichardt juega con el nombre de la película. En principio esperarías una película de atracos y de planes estructurados por parte de los ladrones para salirse con la suya; esto no es “Ocean´s 11” (2001); la directora nos entrega una radiografía del norteamericano promedio perturbado, molesto por su situación social/económica, que puede sentirse superior que el resto de las personas, es la guerra quien realizó el verdadero golpe a la sociedad a través del reclutamiento, la acción en el campo de batalla y as consecuencias físicas, morales y mentales que dejó en los soldados que regresaron.
“The Mastermind” (2025) se apega a un espíritu setentero, no solo por llevarse a cabo en esa década, sino por la sobriedad de su director aunado a una coloración otoñal y granulada, pero no se traiciona y el estilo lento (marca de a casa) está presente. Tropieza en no desarrollar más y mejor a sus personajes secundarios; pero es grato ver como Reichardt intenta algo en un género ajeno a ella.
CALIFICACIÓN PARA “THE MASTERMIND” (2025): EXCELENTE
Nominaciones para la Estatuilla Dorada: fotografía
X: @MUBI
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