EDITORIAL: ¿Visión Épica o Traición al Poeta (por el poderoso dólar)?

 





En la carrera hacia la temporada de premios, el dinero de la taquilla compra visibilidad, pero el respeto de la élite académica es lo que consolida el prestigio de un autor. Christopher Nolan acaba de aprender esta lección de la forma más cruda posible. Tras haber pasado semanas en su gira de prensa alabando la célebre traducción de 2017 de "The Odyssey" realizada por la profesora Emily Wilson, utilizándola como el eje conceptual para moldear al complicado Odiseo de Matt Damon, la académica de la Universidad de Pensilvania ha decidido devolverle el favor con un auténtico baño de realidad intelectual que ha sacudido los cimientos de Universal Pictures.

 

 

 





El Ataque de la Academia: Superficialidad y "Grandes Explosiones"

 

 

La crítica firmada por Wilson no se anduvo con rodeos corporativos y catalogó el libreto escrito por Nolan como un trabajo "abismal". A pesar de que el largometraje ha sido defendido por los votantes de la industria debido a su espectacularidad técnica, la clasicista destrozó la manufactura dramática de la producción.

 

"Lamentablemente, el filme presenta su habitual combinación de grandiosidad y superficialidad", disparó Wilson de manera contundente. "La visión de la película es demasiado confusa y sus personajes están tan subdesarrollados que no logra cumplir lo que medio promete en términos de grandes ideas, aunque, eso sí, es muy buena transmitiendo grandes explosiones y grandes gigantes".

 

Para la académica, la adaptación de Nolan carece por completo de profundidad psicológica, emocional, política y ética. Acusó al cineasta británico de no tener nada convincente que aportar sobre conceptos clave de su propia filmografía como el tiempo, la memoria, la historia o la guerra, calificando la estructura narrativa como un simple truco efectista.

 

Por si el veneno fuera poco, Wilson remató con un dardo estético implacable: "No hay escenas de sexo, y toda la comida luce horrible".

 

 





 

El Negocio de los Libros y la Taquilla

 

 

A pesar de la golpiza crítica del ala intelectual, la realidad financiera de la película es diametralmente opuesta y responde a un "mojo" comercial indestructible. Universal Pictures celebra un monstruoso acumulado mundial que ya escaló a los 652 millones de dólares globales tras su segundo fin de semana, impulsado por unos masivos 140 millones de dólares provenientes exclusivamente de las salas IMAX.

 

La audiencia le otorgó una calificación perfecta de "A" en CinemaScore, dándole la espalda al purismo de los escritorios literarios. La propia Wilson tuvo que reconocer, con cierta resignación corporativa en una entrevista para el Sunday Times, que el fenómeno masivo de Nolan está logrando algo que las universidades no pueden: salvar los presupuestos de las humanidades.

 

"El estreno es un evento que se debe celebrar. Está trayendo al público de regreso a los cines y las traducciones de 'La Odisea', incluyendo la mía, están volando de los estantes", admitió la autora, señalando que la cinta podría persuadir a los administradores universitarios de no recortar los departamentos de literatura e historia.

 

 

 

Conclusión: Ninguna mala crítica afectará al filme de cara a los premios

 

 

La lección de esta semana para los cuarteles generales de Hollywood es fascinante. Christopher Nolan intentó legitimarse ante la alta cultura citando a Wilson como su musa de guion, pero la academia literaria le ha recordado que el cine comercial de gran estudio, por muy filmado que esté en glorioso celuloide IMAX de 70mm, rara vez alcanzará la finura de la palabra escrita.

 

Sin embargo, en el tablero de las relaciones públicas, que Emily Wilson diga que "sentiría vergüenza de haber escrito este guion" no va a detener la aplanadora de Universal. Los dólares ya están en el banco, el público está maravillado y Matt Damon sigue pavimentando su camino al Óscar, con o sin la bendición de la Universidad de Pensilvania.


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