Por fin tenemos las
primeras críticas de “A most violent year”
(2014). La tercera película de J.C. Chandor tras “Margin call” (2011) y “All
Is Lost” (2013) se pudo ver por primera vez en el Afi Fest y las primeras
opiniones han sido muy positivas. Las interpretaciones de Oscar Isaac y de
Jessica Chastain y el trabajo de dirección de Chandor han sido algunos de los
aspectos más destacados del film. Ambientada en el Nueva York de 1981, Isaac y
Chastain son Abel y Anna, dos inmigrantes que intentan sacar adelante su
negocio en una ciudad atestada de violencia y corrupción.
Alonso
Duralde, The Wrap: "'A most violent year' señala a
Chandor como uno de los directores más fascinantes en activo, particularmente
porque sus tres películas no podrían ser más diferentes. Aunque al igual que en
las anteriores, vuelve a centrarse en personajes desesperados intentando salir
a flote, el tono y el look de la película no pueden ser más diferentes que los
de sus anteriores películas. La ambientación propia de la era Reagan le da un
look muy diferente a la irracional exhuberancia de “American Hustle”. (...) No
dejes que la actitud plácida de Anna te engañe. Según la retrata Chastain, ella
es feroz y determinada, y decidida a enfrentarse a cualquier persona o cosa que
amenace a su familia o la buena marcha de la empresa. Hemos visto este tipo de
Lady Macbeth de la mafia antes, pero Chastain nunca la exagera con gruñidos o
masticando el escenario. Ella es fuerte e inteligente y nunca permite
interferencias externas, pero también es una amorosa y pragmática esposa, nunca
una mera gorgona. Como hizo en 'Llewyn Davis', Isaac da vida a un personaje que
podría haber sido interpretado de forma muy pasiva en manos de otro actor. Tal
como lo retrata Isaac, la relativa nobleza de Abel nunca es aburrida, y el
actor incluso consigue sacar a la luz las muchas capas del personaje."
James
Rocchi, Indiewire (A): "'A most violent year' es
un film realmente impresionante, que recoge todas las inquietudes de las
anteriores películas de su director y las pone en un lienzo tan grande y
desolador como el Nueva York de 1981. Las semejanzas con el trabajo de Sidney
Lumet en los 80 no es accidental. Chandor mira hacia el comportamiento humano y
la sociedad, y escoge un contexto dramática y artísticamente sugerente (...)
Como Lumet, todo parece reducirse a una sola cuestión: ¿Cómo de bueno es el
sueño americano si no puedes dormir por las noches por culpa de todas las cosas
que tienes que lograr? (...) Las actuaciones brillan, desde el trabajo de Isaac
como Abel hasta la glamourosa y sombría Anna de Chastain. Albert Brooks es un
placer como el decaído abogado (...) Pintando un mundo de nieve blanca,
habitaciones sombrías y cielos grises, el director de fotografía Bradford Young
se encuentra en la cima de su trabajo (o del de cualquiera). El diseño de
vestuario de Kasia Walicka-Maimone también es perfecto (...) Emplazada en ese
turbio lugar donde se cruzan el crimen, el negocio, la ley y los políticos (lo
que viene siendo el mundo real), 'A most violent year' es un drama de mecha
larga sobre los tipos de compromisos que tienes que hacer para decirte a ti
mismo que no estás comprometido."
Drew
McWeeny, Hitfix (A): "Esta es una historia contada
con fuerza, una sorpresa emocionante en la que Oscar Isaac y Jessica Chastain
hacen grandes trabajos. Antes que nada, es un guión fantástico. Hay que
destacar su ritmo impecable y la manera en la que cada pieza del puzzle cae en
sitio sin ser excesivamente inteligente ni dándole demasiada importancia al
argumento y sí a sus personajes y cómo estos toman decisiones (...) Estamos a noviembre
y creo que la banda sonora de Alex Ebert es la mejor del año. Es una
composición muy expresiva y clave para para el funcionamiento del film. Esta es
una gran experiencia cinematográfica que debe ser disfrutada en una sala. Desde
su perfecto primer plano hasta el último, cada decisión de la película está
cuidada al límite. Chandor está en pleno control de lo que está haciendo con su
carrera y cada una de sus películas está más agresivamente estilizada que la
anterior. Lo que él hace no realidad, ni pretende serlo. Su forma de hacer cine
está muy dirigida hacia la experiencia cinematográfica. El espectador siente lo
que siente el protagonista de la historia (...) La fotografía de Bradford Young
es impresionante, considerada, emocional. El montaje de Ron Patane aprieta las
tuercas narrativas de la manera perfecta, poco a poco. Estoy sorprendido no
sólo por la manera en la que Chandor concluye la película, también lo estoy por
la forma de llegar ahí."
Todd
McCarhty, The Hollywood Reporter: "J.C. Chandor está
creando un hábito de hacer muy buenas películas a partir de ideas que
difícilmente pueden arrasar en un "pitch" con ejecutivos de
Hollywood. Primero hizo un drama sobre economistas que debían lidiar con una inminente
crisis económica, después un drama sobre un viejo perdido en el amar y ahora un
thriller sobre un grupo de hombres que luchan por el control del poco glamoroso
mundo de los proveedores de aceite para calefactores (...) Como demostró en
'Margin call' , Chandor tiene un talento especial para convertir que arcanas
prácticas empresariales en algo que no sólo es comprensible, sino un gran
catalizador para conflictos dramáticos. Conecta este drama con el sueño
americano y la necesidad imperante de triunfar en la vida, pero no lo hace de
una manera pomposa ni para hacer una crítica fácil del capitalismo (...) La
absorbente e incómoda película de Chandor hace las preguntas preguntas difícil
bajo un telón de fondo incómodo de corrupción aceptada en los bajos fondos de
Nueva York con una serie de interacciones que apenas se ven desde los mejores
años de Sidney Lumet. "
Scott
Foundas, Variety: "J.C. Chandor se pone el traje
de Sidney Lumet para contar una historia atemporal sobre la corrupción
constitucional y la ola de crímenes en la ciudad de Nueva York (...) En su
tercera aventura detrás de la cámara, Chander firma un thriller duro, sucio y
rico al que le falta parte de la espectacularidad formal que sí tenía 'Todo
está perdido', aunque el cineasta lo compense con un control impresionante de
la tensión y una hábil navegación por la complejidad de su trama (al menos es
así hasta su golpe de efecto final completamente innecesario). Esta película
sólida y adulta es probablemente demasiado oscura y cambiante para conectar con
el gran público o lograr un gran respaldo en la temporada de premios, pero
desde luego confirma a Chandor como un cineasta de enorme talento y a Oscar
Isaac como uno de los actores esenciales del cine norteamericano del momento
(...) Puede que 'A most violent year' no nos acabe contando nada nuevo sobre la
corrupción en la gran ciudad, el idealismo frustrado y el alto precio del sueño
americano, pero cuenta su historia con tanta convicción que te recuerda por qué
los buscavidas como Abel Morales siguen buscando su trozo del pastel a pesar de
sus escasas opciones de éxito (...) La película tiene un brillante y sutil
trabajo en la ambientación de época, destacando el diseño de producción de John
P. Goldsmith, el vestuario de Kasia Walicka Mamone y la fotografía de Bradford
Young."
Joshua
Rothkopf, Time Out (4/5): "'A most violent year',
absorbente drama neoyorkino de Chandor, clarifica lo que podría ser la carrera
más prometedora del cine americano: un director urbano que armoniza con la
economía de tiempo y lugar, con un ojo en el trono vacante de Sidney Lumet. El
"guiso" municipal es denso e inusualmente sabroso, emparentado con
'La otra cara del crimen' de James Gray y otras películas hechas para el último
puñado de adultos que todavía va a los cines. Un reparto ambicioso da vida a
los tensos asuntos laborales de Chandor con total verosimilitud. Si hay alguna
debilidad aquí está en la esquelética relación en el núcleo de la historia,
entre un inmigrante orgulloso y su rubia esposa. Involuntariamente, se nota un
toque 'Scarface' (y la música de sintetizador de Alex Ebert no ayuda). Pero hay
tantas escenas filtradas con comedida belleza que se le puede perdonar."
Xan
Brooks, The Guardian (4/5): "'A most violent year'
podría ser la valiente outsider en la próxima carrera por el Oscar, una película
con la misión de desbancar a las grandes favoritas. Como para Morales (El
personaje de Isaac), las probabilidades están en su contra. Ahora bien, como
Morales, el drama criminal de Chandor es riguroso, ingenioso e inteligente.
Seguro que no ganará, es demasiado matizado y sombrío. Pero su astuta lucha
táctica sigue siendo una alegría para la vista. (...) Oscar Isaac entrega una
imponente interpretación como el empresario asediado. Chandor da forma a su
amplio lienzo con deleite. Pinta una Gran Manzana podrida con amarillos
ictericós y cremas, deslizándose por el graffiti y el barro en su camino hacia
el muelle. El guión, también hace bien
en poner de relieve una superposición del capitalismo y la criminalidad que no
se trata tanto de un diagrama de Venn como de una combinación perfecta y sin
fisuras."
Robbie
Collin, The Telegraph (4/5): "Como pareja,
Isaac y Chastain son un dream team dramático, otorgando a Abel y a Anna una
increíble y ácida química que emerge de mezclar demasiado negocio con insuficiente
placer. Isaac, con canas en su pelo y un traje de color pizarra merodeando una
vez más por las frías calles de Nueva York después de Inside Llewyn Davis'
parece un cuervo permanentemente suspicaz, mientras que Chastain, con sus
labios rojo sangre y sus finas blusas de seda, tiene la pose de una escultura
de acero (...) Chandor no se excede en representar la época pero, como Sidney
Lumet, se sitúa en la acera con sus personajes, enseñándonos su energía y
determinación para escalar más alto, incluso si sus circunstancias y sus
rivales se agarran a sus tobillos (...) La película de Chandor le da al sueño
americano una auténtica textura de ensoñación. Aquí, el éxito es incluso más
terrorífico que el fracaso: es una fantasía nocturna, seductiva y
amenazante."

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