Walt Disney Pictures Actores: John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi, Mariana Di Girolamo, Ailín Salas, Tom Waits, Parker Posey Musicalización: Carter Burwell Fotografía: Ben Davis Productores: Graham Broadbent, Pete Czernin, Martin McDonagh, Anita Overland Duración: 116 Minutos Guion: Martin McDonagh Dirección: Martin McDonagh
Chile, 1973. El país acaba de elegir a un socialista como presidente. Eso obviamente ha llamado la atención de intereses extranjeros, y la CIA está planeando un derrocamiento violento del gobierno en alianza con el liderazgo militar. Dos de estos agentes, Chris (El Nominado al Oscar John Malkovich) y Lee (El Ganador del Oscar Sam Rockwell), están en misión en el país por orden de su jefe de redacción, conocido solo como MJ (Steve Buscemi). Poco antes de que el golpe entre en vigor, la pareja hace un viaje a la Isla de Pascua desde Santiago. Chris es el más gruñón de los dos, siempre discutiendo con Lee sobre temas absurdos mientras lidia con una enfermedad terminal. Lee intenta gestionar a su mentor tanto como puede en este nuevo entorno, con el inevitable espectro de la muerte sobre ellos. También conocen a dos estudiantes, Mónica (Mariana di Girolamo) y Alicia (Ailín Salas), que ven a estos desconocidos con fuerte antagonismo, especialmente hacia Chris, que habla abiertamente sobre las intenciones de la CIA en el país. A medida que su estancia se prolonga, se revelan emociones más profundas en cada uno de estos hombres, poniendo a prueba su determinación para el trabajo que tienen entre manos, así como su amistad.
Disney´s “Wild Horse Nine” (2026), dirigida y escrita por el Ganador del Oscar Martin McDonagh, confirma la madurez que el cineasta ha desarrollado a lo largo de su trayectoria. Su mayor virtud está en combinar el humor negro, los diálogos irreverentes y las situaciones absurdas con una reflexión mucho más profunda sobre la mortalidad, el arrepentimiento y las consecuencias de las decisiones personales. McDonagh consigue que las bromas más ácidas convivan con momentos de auténtica tristeza, sin que una anule a la otra. Además, el contexto político de la película amplía el alcance de su propuesta, al relacionar los conflictos individuales con la violencia y las intervenciones de poder que marcan la historia de los países. Es una obra que demuestra que detrás de la provocación característica del director existe una mirada cada vez más sensible y reflexiva.
John Malkovich ofrece una de las mejores interpretaciones de su carrera, construyendo un personaje lleno de contradicciones que alterna el sarcasmo, la arrogancia y una profunda vulnerabilidad. Su trabajo destaca por la manera en que transmite el deterioro físico y emocional sin recurrir a exageraciones, dejando que los silencios y las pequeñas reacciones revelen el sufrimiento que intenta ocultar. Sam Rockwell funciona como un magnífico contrapunto, aportando una presencia más contenida y un sentido del humor seco que encuentra su mejor expresión en la química que comparte con Malkovich. Steve Buscemi, Tom Waits y Parker Posey también enriquecen el reparto con intervenciones muy particulares. En conjunto, las actuaciones sostienen buena parte de la película y permiten que sus personajes tengan una dimensión humana que va más allá de sus comportamientos excéntricos.
Otro de los grandes aciertos (marca de la casa) es la escritura de McDonagh, particularmente su habilidad para introducir observaciones filosóficas y políticas dentro de conversaciones aparentemente triviales. Sus diálogos conservan esa irreverencia que caracteriza películas como “In Bruges” (2008) y en Disney´s “The Banshees of Inisherin” (2022), pero aquí adquieren una carga emocional más marcada.
La reflexión sobre la culpa, la pérdida, la amistad y la posibilidad de encontrar cierta paz antes de la muerte resulta especialmente conmovedora. La dirección, aunque no busca llamar la atención mediante grandes despliegues visuales, construye una atmósfera cautivadora que aprovecha el paisaje de la isla y permite que los personajes respiren.
La música de Carter Burwell completa la experiencia con una sensibilidad melódica que acompaña muy bien los cambios de tono. El resultado es una tragicomedia inteligente, divertida y profundamente melancólica.
A pesar de sus numerosos aciertos, el filme no consigue desprenderse por completo de las fórmulas narrativas que Martin McDonagh ya ha utilizado en trabajos anteriores. La dinámica entre dos personajes que se encuentran lejos de casa, acompañados por una figura de autoridad que interviene a distancia, recuerda demasiado a “In Bruges” (2008), por lo que algunos elementos de su estructura se sienten familiares y poco innovadores.
El problema no está en que el director recupere recursos de su propia filmografía, sino en que las semejanzas resultan tan evidentes que disminuyen la sensación de descubrimiento.
Además, los personajes secundarios no reciben el mismo desarrollo que los protagonistas, especialmente los femeninos, que en ocasiones parecen estar al servicio de la evolución emocional de los hombres. Estas limitaciones impiden que la película alcance plenamente la originalidad y el equilibrio que promete su ambiciosa propuesta.
Roza la perfección de sus dos anteriores filmes, claro que forma parte de lo mejor del año y algo que McDonagh escriba es digno de leer y de verse; le hubiese venido bien (esta vez) un co guionista.
CALIFICACIÓN PARA DISNEY´S “WILD HORSE NINE” (2026): EXCELENTE Y MEDIA
Nominaciones para la Estatuilla Dorada: actor de reparto (Sam Rockwell), actor (John Malkovich), guion original, dirección, edición, Película.
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